Powered By Blogger

domingo, 15 de julio de 2012

La única meta que vale la pena


¿Cuántos de nosotros podemos decir honestamente que vivimos momento a momento por Cristo, haciendo que nuestra búsqueda de conocerlo sea nuestra prioridad, creyendo que El es completamente capaz de cumplir su voluntad en nuestra vida?
El apóstol Pablo
era un excelente ejemplo, su fe era su vida.
Y
se mostró confiado del propósito de su vida. Él vivió, respiraba, trabajó, sufrió y murió por su único propósito de amar a Jesús y ayudar a otros a llegar a conocer el maravilloso amor que Cristo ofrece.
También nosotros,
vamos a tener un objetivo principal para conocer a Jesucristo por su definición, no la nuestra. Jesús quiere que le busquemos personalmente, con fuerza, con pasión y por excelencia. Eso quiere decir que lo amemos por encima de nuestra carrera, nuestra familia, nuestro ministerio, todas las cosas que necesitan nuestra atención.
Es increíble lo que sucede cuando usted  centra su vida en Dios.
Todo lo demás
fluye de eso. Todo lo demás contribuye a que la prioridad esencial es conocer a Jesucristo como Señor.
Si
usted se centra en conocer a Dios en primer lugar, se puede afirmar con confianza en Mateo 6:33: Él te dará todo lo que necesitas día a día si vives para él y haces que el Reino de Dios sea tu principal preocupación.


No hay comentarios:

Publicar un comentario